Home Buscamos Bloggers   |   Favoritos  
 






Edgardo Cabeza: “Yo no quería hacer una película de guerra…”

May 2nd, 2008 Raul Valls Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, Entrevistas, General No Comments »

 

Edgardo Cabeza

El director de, Palabra por Palabra,  tiene 52, nació en Bahía Blanca y se graduó de ingeniero. La puesta, alejada del género bélico, recibió el primer premio de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación Signis, en el VI Concurso de Posproducción Cinematográfica para América Latina.

Sobre su filme le dijo a www.estovadecine.com : “Cuando uno elige una profesión con un instrumento tan contundente como una cámara, un lenguaje como este, siempre entendí que era para decir algo importante, más allá de que se consiga o no. A mi manejar ciertos resortes de la memoria y la nostalgias me resultan más familiares que hacer una comedia” Y siguió conversando:

EVC: ¿Cómo surgió la idea de hacer un filme sobre la guerra de Malvinas?
EC: Yo he sido redundante con el tema de la memoria. Lo he tomado como un legado de mi generación que ha sido bastante diezmada,  por los años de la dictadura, y por los que ha pasado en Malvinas. Una misma generación prácticamente. Nos diferencian seis o siete años. Mucha gente joven, en definitiva, que se perdió. Cuando decidí dedicar mi vida al cine fue para contar lo que ha ido pasando.

EVC: ¿Qué lo remite a la guerra de Crimea?
EC: Yo mismo me sorprendí durante la escritura del guión, preguntándome por qué estoy parado en este punto. Los ingleses fueron permanentemente colonizadores, siempre con el halo de que todo lo que emprendieron lo ganaron. Yo quería contar otra parte de esto. Lo mismo de la guerra de Malvinas. En (la guerra de) Crimea a los ingleses no les fue nada bien, es más tuvieron  perdidas enormes de vida.

EVC: ¿Por qué destaca el aspecto sanitario?                                                                                                                          EC: Quería mostrar ese lado flaco del poderío ingles. Esa fractura que tuvieron  Esa guerra (la de Crimea) le costo el puesto al premier británico de aquel momento.  Y a la vez, quería subrayar  lo más cruento del sufrimiento en el combatiente inglés. En este sentido preservé al soldado argentino de este sufrimiento (que lo tuvo, desde ya).

EVC: El personaje de Katia Aleman está como desdoblado…
EC: El personaje de la muerte, que tiene Katia Aleman fue concebido así desde el principio lo cual significó darle un perfil extremadamente medido a su composición. Era un desafío: el conocimiento del público sobre la actriz –su prestigio, su sonrisa seductora- nada de esto, ni siquiera su emoción,  debía interferir en la función principal que define el rol: la muerte.

Palabra por palabra 2 (Katja Alemann)

EVC: La escena del desnudo de Katia Aleman; por un momento uno siente que el personaje del soldado argentino posa su mano en una mujer vestida…
EC: Es la protección de la madre. No hay relación simbiótica más directa entre un niño y la madre que eso que lo alimento desde pequeño. Es una imagen sumamente onírica

EVC:  ¿Por  qué se corrió del género bélico para tocar el tema de la guerra de Malvinas?
EC:
Hasta ahora la línea trazada por las otras propuestas de colegas remiten a la guerra. Yo no quería hacer una película de guerra por dos razones. Desde lo ideológico quería marcar otro perfil distinto. Pero además, no me daba el cuero por razones económicas.

EVC: En las partes de combate Ud. cierra la imagen. No hay planos generales, eso apunta a lo que acaba de afirmar…
EC:
Yo pensé de la siguiente manera:  Lo poco que haya de combate tenía que ser potente. Por ejemplo, la escena en la que un jeep vuela por los aires. Nosotros compramos un Land Rover y lo volamos.  

Palabra por palabra 19

EVC: ¿Dónde fueron las locaciones?
EC:
Hay partes que están hechas en Monteleon, la casa los galpones, es en un parque nacional, en Santa Cruz. 

EVC: ¿La casa guarda un valor simbólico importante en la narración?
EC:
La casa era el lugar del traslado del conflicto de dos bandos que hablan dos idiomas distintos, con puntos de entendimiento, el sensitivo, el humano. Quería que saliera un film totalmente antibélico. La batalla está puesta dentro de la casa.

EVC: ¿Pensó en algún momento en no utilizar música?
EC:
Nunca imagine el proyecto sin música. Cuando conversamos con José Luis le dije: yo reconozco y admito tu capacidad, trayectoria y oficio de músico de cine. Yo te voy a enmarcar sensitivamente, emotivamente, lo que pasa en las escenas, vos interpretalo. El me dio la libertad de desechar pero yo estuve absolutamente conforme.

EVC:  ¿Cómo trabaja con el guión, lo sigue a rajatabla o es flexible?
EC:
Una vez que tengo el libro cinematográfico, dibujo las escenas. Trazo como una coreografía de movimientos, cuestiono la puesta en escena. Y una vez que tengo la puesta en escena,. desde la acción, me pregunto donde pongo la cámara
Uno tiene que tener una gran tolerancia a las modificaciones. En mi caso era todo bastante previsible, yo tuve la facilidad de diseñar la puesta y eso fue una ventaja. 

Gustavo Camps
Raúl Valls

AddThis Social Bookmark Button

Reygadas: “La creación surge de la banalidad”

April 11th, 2008 Gustavo Camps Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, General, Muestras y Festivales No Comments »

10 Bafici 2008 Actividades

 

images

El director mexicano, Carlos Reygadas,  recibió anoche el Premio FIPRESCI 2007 por su film Luz Silenciosa, una excelente puesta sobre una historia de amor y desencuentros en una comunidad menonita. Reygadas ya había obtenido el mismo premio con su opera prima, Japón, en 2002.

El premio FIPRESCI fue otorgado por un jurado de críticos de América latina integrado por Jorge Jellinek (Uruguay), Carlos Brandao (Brasil), Mario Naito (Cuba), Jorge Morales (Chile) y Diego Lerer (Argentina).

Justamente el periodista argentino moderó, luego de la entrega, una charla con el realizador, donde esté opinó sobre el cine que le gusta hacer, los actores, y el momento creativo. 

Reygadas es de los directores que relata con imágenes y descree del uso de la estructura narrativa literaria para armar las puestas. En sus obras, la cámara se hace presente con una persistencia tal, que hasta que el todo que conforman el escenario y los actores no transmiten emoción su ojo no deja de increparlos.

“El objetivo principal de una película no es contar una historia. La historia es necesaria o no, pero no es lo esencial. Con ilustrar no es suficiente. En este sentido el cine es más parecido a la  música” sostuvo el director  

Para Reygadas un filme es algo integral. El realizador descree de los que adoptan una puesta por su fotografía, por su guión o por la actuación, como tópicos independientes. “No se trata de una estética vacía se tiene que sentir toda la película“ puntualizó.

También  se refirió al momento de creación y ponderó el contexto trivial que tantas veces es capaz de dar paso a un producto creativamente sólido, bello y  perdurable. “la de Luz silenciosa en una historia banal- reconoció el cineasta y agregó- pero la creación surge de la banalidad”.

Como muestra de esto él es el mejor ejemplo. El guión para este filme de 142 minutos, según el mismo reveló, lo escribió completo en tres días, ni más ni menos.

Antes de dar paso a las preguntas del público Reygadas también habló de los actores. Para el cineasta “las caras conocidas rompen la esencia del cine: lo que uno ve lo percibe como real”. En este sentido fue más lejos al sostener que es el cine el que crea al personaje y no al revés, como suele pasar con las películas de la gran industria.

Gustavo Camps

AddThis Social Bookmark Button

El cine es como un puente entre el pasado y el futuro

March 11th, 2008 Gustavo Camps Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, General No Comments »

Los seres humanos acostumbran a recordar el pasado desde la infancia o la adolescencia, o la juventud; desde los momentos amargos o los dulces, desde las oportunidades perdidas; o los recuerdos imborrables o los que prefieren olvidar y pueden lamentar que los momentos de felicidad no vuelvan, o aguardar el porvenir con esperanza.

A partir de la expectativa de un futuro mejor imaginan para si mismos un mundo mejor. Y así entre el pasado y el futuro viven como en un estado de sueño, suspendidos entre los días que no volverán y los que están por venir. En este sentido, el cine es para mí como un puente entre el pasado y el futuro.

Yo les hablo del pasado  a los futuros espectadores, no para convocar recuerdos o hacer historia. Sino para acercarme a la realidad de la vida a partir de las experiencias del pasado que viví y sentí y que me enseñaron mucho.

No hablo de la realidad cotidiana, sino del conocimiento que nos trajo a la vida, de los ideales, de la lealtad, de la bondad, de la belleza y de todas las cualidades con las que Dios dotó al hombre.

Siempre estoy buscando los sentimientos más puros, los dones más hermosos y la amabilidad. Y no conozco un mundo mejor que el de los niños para encontrar todo esto. Un mundo pequeño y simple y, a la vez, vasto y magnificente.

Un mundo azul como el cielo, transparente como un río y con la altura de las montañas. Un mundo sin mentiras. Sin hipocresía, ni codicia por el poder, donde la fama, la adulación, o cualquier ora concepción negativa están ausentes.

Si llegara un momento en el que los adultos pudieran imitar la pureza y la simplicidad de los niños, el mundo tendría igualdad y estaría unido. La oscuridad, la corrupción, la guerra, y el derramamiento de sangre no existirían.

Por esto es que me tomo el mundo de los niños muy en serio. Porque es el que está más cerca  la verdad y de la realidad. El mundo al que nos enfrentamos hoy es una pesadilla sin fondo. No hay verdad. Por lo cual la verdad es solo patrimonio de los niños.

Los adultos ejercitan la diplomacia. En este contexto la verdad queda siempre cubierta por un velo. Yo me he hecho la promesa de nunca considerar el mundo de los adultos como una realidad. Por eso es que siempre viajo al pasado y obtengo de él la motivación para e futuro.

Vuelvo a la infancia y a la adolescencia, y aunque estos años no vuelvan más, sus imágenes permanecen nítidas en mi memoria. Todavía puedo percibir su suave aroma. Amo al cine porque me da la oportunidad de volver profundamente al pasado y vivir allí un poco más, para traerle al mundo un nuevo regalo.

Majid Majidi
Director iraní, de El Padre, candidateado al Oscar 1999 por,  Niños del Cielo,
como Mejor Película Extranjera.
Gentileza Distribuidora Contracampo

AddThis Social Bookmark Button


Controlia