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“En el momento de dirigir, todo tiene que estar en su lugar”

July 29th, 2008 Gustavo Camps Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, Entrevistas, General No Comments »

Entrevista a la directora  Alexandra Leclere

Directora, guionista y compositora de la banda sonora de su primer largometraje (Mi hermana y yo, 2004)  con El Precio a pagar Alexandra Leclere retorna a la comedia, aunque sin los toques autobiográficos de su obra anterior.

EVC: ¿Este film tiene continuidad con su primer largometraje?
AL: Para nada. Es una historia nueva, una nueva aventura, aunque quizá si, ambas tengan un único elemento en común: el momento de la cena como disparador de algo imprevisto

EVC: ¿Cómo dirige a los actores, les da lugar para improvisar o prefiere que sean estrictos con el guión?
AL: Mis diálogos son extremadamente precisos. Yo busco música en las palabras, de modo que una palabra no puede reemplazar a otra, porque me cuido mucho de respetar la melodía. Eso es lo que le aporta ritmo a una comedia. Nunca dirijo a los actores en general. Les hablo personalmente a cada uno, discretamente, dándoles pequeñas indicaciones, lo más sutilmente posible. Me considero muy afortunada de haber trabajado con intérpretes que se dieron cuenta inmediatamente de las emociones que quiero expresar y que entendieron el significado de las situaciones que tuvieron que actuar.

EVC: ¿Ensaya mucho; filma tomas de más?
AL: En general no hago muchas tomas porque resuelvo por intuición y trato de no cansar a los actores, en rigor, ensayar nunca ensayo

EVC: ¿Cómo desarrolla los diálogos?
AL:  Es lo que más me gusta. Cierro los ojos y visualizo las escenas y los diálogos, entonces, surgen de allí, de las situaciones que ya he creado. Por sobretodo, como decía, yo busco música en las palabras. Trabajo tanto en el tono y en la musicalidad de las palabras como en su significado. Así es mi método de trabajo.    

EVC: ¿El ritmo al que hacia referencia, aparece al escribir el guión o al dirigir?
AL: Insisto, el ritmo y el tono de las palabras y las frases son tan importantes, para mi, como su significado. Mientras escribo me aseguro de que los diálogos generen ritmo y suenen rítmicos. En el momento de dirigir todo tiene que estar en su lugar y los interpretes deben señirse al texto lo más ajustadamente posible.

EVC: ¿Cómo armó la escena de la cena con la dos parejas? Resulta desopilante…
AL:  …para mi fue como cualquiera de las escenas. Recuerdo que tuve que reajustarle algunas líneas durante el rodaje. Por ejemplo, en el guión los hombres tienen que parar de reírse, pero a medida que rodábamos me di cuenta de que las carcajadas eran de tales proporciones, que tuve que reescribir la siguiente parte de la escena y adaptar los diálogos en consecuencia.   

EVC: ¿Qué buscan esos cuatro personajes?
AL: Los quiero mucho. Todos buscan la felicidad y se tiran, entre ellos, con lo que tienen a mano…

EVC: ¿Tiene una idea previa de la música que va a utilizar en el filme?
AL: No. El film debe estar construido como para transmitir un sentimiento y una atmósfera tales que puedan inspirar al músico.

www.estovadecine.com

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La Nación Mapuce: Cohabitar en vez de dominar

July 24th, 2008 Gustavo Camps Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, Documentales, General No Comments »

Fausta Quattrini

Transmitir a través de la oralidad, manteniéndose conectados a un presente que se renueva y se transforma incesantemente, o transmitir a través de la escritura, corriendo el riesgo de perder, con el correr de los siglos, la llave de acceso al verdadero significado de las palabras impresas, son dos opciones que debemos comprender como elecciones filosóficas.

Estas elecciones influyen profundamente en el modo en el que un pueblo o una cultura imagina proyectarse en el tiempo y el espacio. A través de la escritura o a través de la oralidad el hombre puede cultivar su aspiración a la trascendencia y a lo divino. Para algunos el Libro es sagrado y para otros no existe.

La cosmología Mapuce afirma que el hombre (ce) no se encuentra en el centro del universo (Wajmapu) sino que es parte de una amplia red formada por innombrables formas de vida independiente (animal, vegetal, mineral), por fuerzas y por conocimientos diversos.

En este sentido la libertad de pensar y decidir del hombre  no esta orientada hacia la dominación y el control de la naturaleza, con el fin de extraer de ella un beneficio exclusivo. Si no que se orienta hacia la búsqueda de relaciones de igualdad e interdependencia que respeten el equilibrio con la Naturaleza. Este equilibrio es entendido como dimensión social, cultural y sagrada para los Mapuce.

Para nosotros occidentales (depositarios de la cultura judeo-cristina) el hombre es una forma de vida superior, situada en el centro de la creación para disponer de todas las demás formas vivientes y existentes.

Así, la modernidad se auto-convenció de la necesidad de un ilimitado y constante crecimiento: nuestra civilización debe difundirse; nuestra población solo puede crecer; nuestras economías deben expandirse; la tecnología debe proliferar y conquistar nuevos territorios y nuevos mundos. Por sobre todo, hemos decidido que una contracción significa desastre y retroceso.

Sin embargo, esta expansión y crecimiento constantes significan ya un desastre: la mitología del progreso a toda costa ha alcanzado sus límites. Surge pues otro interrogante: ¿Estamos dispuestos a sostener, en la práctica, que ambas visiones, la de los Mapuce y la nuestra, son importantes y deben poder cohabitar en el mismo planeta?

Fausta Quattrini
Directora del documental  La Nación Mapuce

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El cine no evolucionó en materia de imágenes

July 24th, 2008 Raul Valls Posted in Actualidad de Cine, Apuntes de Cine, General No Comments »

La historia del cine debe contarse hacia atrás. Quiero decir con esto que, incluso en toda la gama de la producción artística, las mejores películas ya fueron hechas. La saturación en el uso de la imagen –más que de esta en si misma- se acelera por la evolución tecnológica, el incremento de los soportes y la sobreoferta de los medios de difusión.

No es superfluo recordar, a esta altura, que la imagen es la base y la cualidad distintiva de un filme, ya que actualmente el arte cinematográfico está dominado por el exceso de palabras.

Se fisuran las teorías de Gilles Deleuze y de H. Bergson,  las cuales postulaban que los tipos de imágenes no preexisten sino que estas deben ser creadas y recreadas una y otra vez, según las combinatorias del montaje que las confrontará para dar un nuevo todo.

Esto se hace difícil debido a lo extenuado de los ritmos narrativos y visuales, y su sintaxis. Por lo dicho, entonces, hay nuevos estrenos pero no filmes con imágenes novedosas, salvo por la influencia de una ilusión suprasubjetiva e iniciática. En el cine en materia de imágenes todo ya fue hecho, como en el ajedrez todas las jugadas ya fueron ejecutadas.

Se filma por filmar, es decir, por seguir las reglas del mercado, sus pautas consumistas, comerciales e industriales. La categoría del creador up to date ha dado lugar, como mucho, a competentes reelaboradores.

Según el realizador Pier Paolo Pasolini el gran esfuerzo del cine ha sido el de decir con un solo elemento, el visual, lo que la lengua dice con más de uno (grafemas, fonemas).

El cinema evoca grafemas y fonemas pero con menos inmediatez que la palabra. Por otras razones de los propios signos -mayor facilidad, oniricidad- la fabulosa novedad del cine parece cobrar preeminencia.    

Como decíamos al comenzar la nota, la historia de las imágenes no es evolutiva. Todas las imágenes combinan los mismos elementos/signos de un modo distinto, pero esa combinación particular de un autor no puede surgir en un momento cualquiera, por azar, como algo gratuito.

Para que un elemento llegue a su punto máximo de desarrollo es necesario que existan ciertas condiciones, de otro modo quedarán atrofiadas o como rasgo secundario. Y agrego: esto es lo que sobreabunda.

Raúl Valls

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