Unas lamparas de proyector te ofrecen la posibilidad de ver las ultimas películas, peroal mismo tiempo te dan la oportunidad de recuperar películas viejas, que nunca has visto, y nunca has pensado que pueden ser muy actuales. Aunque no lo sabemos, hay muchas películas viejas muy buenas. Tomemos por ejemplo una película del año 1956 , Calle Mayor. Hay una gran posibilidad que no hemos visto la película. ¿Porque nos interesaría una producción de los años de la dictadura de Franco? La censura era muy presente en ese tiempo. Y cuando hay censura, hay muy poco espacio para la creatividad. O por lo menos así parece. Si alguien se atreverá a mirar una películas de esos años, va a tener unas sorpresas.Primero, va a descubrir, a través de una lampara de proyector, en la intimidad de su casa, que una película de 1956 puede ser muy relevante y muy bien hecha. También se dará cuenta de que la creatividad existe aún en tiempos de dictadura, aunque el lenguaje es mucho más sutil. La película muestra la historia de una ciudad pequeña de España, una ciudad de provincia, donde la gente sabe todos los detalles sobre las vidas de los demás, y por lo tanto, eres todo el tiempo en el visor de los demás. Ser una mujer, es aún peor, porque tu vida se acaba si no te casas. Las “solteronas” son el peor destino que una mujer puede tener. El personaje principal de la película es una tal solterona, Isabel, una mujer en sus treinta años, que aún sueñe a encontrar an alguien muy especial. Por eso cuando un grupo de hombres quieren divertirse de ella y deciden a hacerle una broma, en la que uno de ellos tiene que mostrarle que se ha enamorado de ella y pedirle en matrimonio, para que al final se le diga que todo fue una broma. La película es muy actual porque trata de explicar, de un modo muy sutil, que todos los horrores de la historia son posibles, porque la mayoría de la gente es muy pasiva, aburrida y solo quiere inventarse diversiones muy fáciles. Y por lo tanto, la gente vive muy rota de la realidad política y social. En el final, es importante recordarnos que los valores del arte, del cine no se inventaron hoy y ya tienen una historia larga. Por eso, con unas lamparas proyector puedes descubrir de nuevo la historia del cine

