2007 Blanco y negro, 91´ Argentina
Dirección: Gaspar Scheuer
Guión: Gaspar Scheuer
Montaje: Eduardo López
Música: Ezequiel Menalled
Fotografía: Jorge Crespo
Elenco: Guillermo Angelelli, Mónica Lairana, Guillermo Somogyi, Mario Demarco, Mateo Deschutter, Alberto Rognoni, Pabo Almirón
Bafici 2007 Premio Competencia Oficial: Mejor Fotografía y Mejor Tratamiento de la Imagen
Lo primero que hay que rescatar de El desierto negro es el esfuerzo del director por buscar una alternativa narrativa, lo que no es poco, incluso, más allá del resultado. El desierto negro es un filme hermético y esto no es malo, pero tampoco es bueno.
Los hechos se suceden en el campo, un lugar lacónico como los personajes. Hay un fugitivo, que no parece ser un cristiano sino formar parte de las ánimas que pueblan las grandes y ajenas extensiones de la pampa. El personaje es el gaucho, gracias al director, muy diferente del que acostumbramos a ver en las postales.
Hay un soldado que va a cruzar miradas con la propia muerte. Hay una mujer a la que el destino y la pasión le van a tomar examen. La sinopsis del filme habla de un territorio vagamente histórico, yo agregaría, profundamente onírico, y también vagamente humano si es que lo real y lo humano comparten de vez en cuando los caminos.
Hay silencios, como describí, también acciones, corridas, diálogos, pero falta la construcción de una expresión significativa capaz de tomar estos elementos, articularlos y plasmar en imágenes eso, por ahora inaccesible, que el director tiene para mostrarnos
Gustavo Camps

