“…Consideraba que mi libro era imposible de adaptar…”
Entrevista con Philippe Grimbert, autor de la novela Un secreto
¿Cómo llegó Claude Miller a dirigir la película sobre su libro?
Cuando Un Secret se publicó supe enseguida del interés de varios cineastas para realizar la adaptación cinematográfica. Con Claude Miller labré el vínculo más inmediato e intimo. A partir del primer encuentro todo se precipitó…
¿Fue la empatía o hubo otro tipo de coincidencias entre ustedes…?
El primer encuentro fue decisivo. No obstante, de entrada fue un tanto incomprensible sentir que la cosa podía marchar, pues consideraba que mi libro era imposible de adaptar. Pero el encuentro con Claude se enriqueció con una coincidencia de historias personales. Compartíamos un mismo cuestionamiento sobre el tema de la identidad y los orígenes. Ambos somos hijos de personas que optaron por silenciar sus orígenes. Ese fue un punto en común que hizo que nos uniéramos tan fuerte y rápidamente. También la confianza total de cada uno en el otro
Se dice que no participó activamente en la escritura del guión. Llama la atención siendo escritor
Yo creo que el libro debe, en un cierto punto, escapar de su autor. El filme tiene su proceso de construcción que debe encontrar su propio camino su identidad. Yo no soy guionista profesional por eso confié plenamente en Natalie Carter y en Claude. Recuerdo que les dije: hagan con mi libro lo que la inspiración les dicte”.
¿Cómo se sintió al leer el guión por primera vez?
El guión me enseño muchas cosas sobre mi libro. Descubrí, por ejemplo, que no tiene diálogos ¡¡literalmente!! Tuvieron que inventarlos todos. Descubrí, entonces, lo que mis personajes dicen, lo cual no deja de ser perturbador para mi, el autor. Ellos adquieren, con esto, una existencia y una consistencia que yo no les había dado.
Los personajes del libro y del film, los principales sobre todo, son en su mayoría de su familia ¿Le pareció bien la elección de los actores?
Cuando supe los nombres de los actores tuve una especie de shock. Tuve que admitir que esa gente que yo había conocido tan íntimamente, en la pantalla iba a ser interpretada por grandes estrellas. Me perturbó que no hubiera ningún parecido físico entre los actores y los reales.
¿Sintió que Amalric supo meterse en su piel? (el actor representa a Grimbert adulto en el filme)
Fue muy halagador verme interpretado por un actor tan fantástico. Disfrute de una suerte de distancia absoluta con mi encarnación y no me perturbe, al contrario de lo que pasó con los personajes de mis padres. De hecho, únicamente me negué a que mi personaje se llamara como yo, me pareció inmodesto de mi parte…
Debe ser incómodo ver a sus padres en la pantalla, incluso en momentos sumamente íntimos…
Yo soy psicoanalista y supongo que mi entrenamiento me sirvió para poder ver lo que en nuestra jerga llamamos “la escena primaria”, o sea la visión de los propios padres haciendo el amor. Es una escena que, por excelencia, a un chico e incluso a un adulto le resulta muy difícil de tolerar. Yo he trabajado mucho sobre mi mismo para ser capaz de presenciar algo semejante con el suficiente distanciamiento y desapego…
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