La grandilocuencia de un director
La nube errante Titular original: Tian bian yi duo yun (The wayward cloud)
2005, Color, 114, Francia Taiwan
Dirección: Tsai Ming Liang
Guión: Tsai Ming Liang
Montaje: Chen Sheng Chang
Fotografía: Liao Pen Jung
Música: The Wayward Wind
Elencos: Lee Kang Sheng, Chen Shiang Chyi, Lu Yi Ching, Yang Kuei Mei, Hsiao Huan Wen
El film de Tsai Ming Liang esta rodado con una seguidilla de planos secuencia, predominantemente en interiores, encuadrados con la cámara inmóvil. También se sustituye la fragmentación del montaje clásico, por la acción – reacción ó montaje dentro del cuadro.
A la conocida obsesión por el agua de este director, en La Nube Errante se suman la intercalación de numerosos musicales, la ausencia casi de diálogos, la necrofilia, y la muestra de relaciones intimas reducidas a lo carnal.
Michael Foucault ha sabido demostrar por medio de sus investigaciones filosóficas que el concepto de “sexualidad” aparece entre los seres humanos en el siglo XVIII, y el de “sexo” en el siglo XIX. Con anterioridad a esto, en el mundo existía solamente lo carnal.
Tsai Ming Liang ya ha incursionado, en otros films, en cuestiones acerca de la decadencia de la comunicación humana, la familia y las relaciones carnales en la sociedad urbana.
La conclusión que queda al ver La nube errante es la grandilocuencia del director, por el desproporcionado uso de ciertas herramientas cinematográficas tanto en la concepción como en la construcción de la puesta.
Raúl Valls
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