Shine a light o el regreso de los muertos vivientes
2008 Color 122´ EEUU Gran Bretaña
Género: documental musical
Dirección: Martín Scorsese
Montaje: David Tedeschi.
Fotografía: Robert Richardson.
El documental musical Shine a light tiene algo de humor y sarcasmo, varias cámaras que ejecutan tomas desde diversos ángulos de enfoque; también tiene cortes y una edición cuidados.
Los actuales Stones son más una empresa trade mark que factura por doquier que el grupo musical vigente de otros tiempos. Verdaderamente ya hace rato han dado su canto del cisne.
No obstante, sus integrantes casi septuagenarios –de rostros cadavéricos con glifos cada vez más profundos, cuerpos de extrema delgadez con venas que resaltan a punto de estallar- ejecutan hasta el hartazgo sus rocanroleros éxitos de otrora.
Particularmente el inefable Mike Jagger –de quien Ed Sullivan dijo: “ese cantante con cara de vómito y labios de neumático”- corre y se contornea increíble e interminable por todo escenario (y extramuros) que se le pone a tiro.
El punto sobresaliente del filme de Scorsese es la ejecución del blues de M. Waters, champagne and reefere, junto a Buddy Gay. De un tema de aquel autor la agrupación tomo su nombre.
Lo cierto es que narrativamente la propuesta del reconocido realizador se presenta sin novedad en el frente, al punto que es difícil distinguir su trabajo del que podría haber planteado un director del montón.
Raúl Valls
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